En un mercado cada vez más exigente en eficiencia y confort, los recuperadores de calor se han convertido en una herramienta clave para el instalador profesional. Permiten cumplir la normativa de ventilación y, al mismo tiempo, mejorar el rendimiento energético y la calidad del aire en cada proyecto.
A continuación encontrarás una explicación clara de qué es un recuperador de calor, qué elementos lo componen, cómo trabaja y qué ventajas aporta frente a otros sistemas. Además, se incluye una selección de los modelos que comercializa Otedisa S.L., diseñados para adaptarse a distintas necesidades de instalación.
¿Qué es un recuperador de calor?
Un recuperador de calor es un equipo de ventilación mecánica que renueva el aire interior de una vivienda o local sin perder la energía térmica acumulada en él. Extrae el aire viciado del interior y, de forma simultánea, introduce aire limpio del exterior, transfiriendo el calor del aire saliente al entrante mediante un intercambiador.
Además de renovar el aire, el recuperador cumple una serie de funciones esenciales para el confort y la eficiencia del edificio:
- Control de la humedad: mantiene niveles estables de humedad interior, evitando condensaciones, moho y deterioro en paredes, techos y carpinterías.
- Reducción de CO₂ y contaminantes: expulsa el aire cargado de dióxido de carbono, olores y compuestos volátiles, renovándolo de forma constante por aire más limpio y saludable.
- Filtrado del aire exterior: incorpora filtros que retienen polvo, polen y partículas en suspensión, mejorando la calidad del aire que entra en la vivienda o local.
- Eliminación de corrientes molestas: al templar el aire entrante, evita sensaciones de frío en invierno o de calor en verano, proporcionando una ventilación imperceptible para el usuario.
- Funcionamiento automático y continuo: trabaja de manera constante sin intervención del usuario, garantizando una renovación eficaz del aire sin necesidad de abrir ventanas.
Todo ello se traduce en un ambiente interior más saludable, confortable y energéticamente eficiente.
El resultado es una ventilación continua con un consumo energético muy bajo, que mantiene la temperatura interior estable, protege la envolvente del edificio frente a condensaciones y mejora de forma notable la calidad del aire que respiran los ocupantes.
Componentes principales
Un recuperador de calor está formado, de manera general, por los siguientes elementos:
- Intercambiador de calor: el “corazón” del equipo. Permite la transferencia térmica entre el aire saliente y el entrante sin que se mezclen.
- Ventiladores: uno para la extracción y otro para la impulsión del aire.
- Filtros: protegen el sistema y mejoran la calidad del aire interior, reteniendo polvo, polen y partículas.
- By-pass (en algunos modelos): permite introducir aire fresco directamente cuando las condiciones exteriores son favorables.
- Sistema de control: regula caudales, velocidades y modos de funcionamiento.
- Bandeja de condensados: recoge la humedad generada durante el intercambio térmico.

¿Cómo funciona?
El funcionamiento es sencillo y altamente eficiente:
- El equipo extrae el aire viciado de estancias como baños, cocinas o zonas técnicas.
- Al mismo tiempo, capta aire limpio del exterior.
- Ambos flujos atraviesan el intercambiador de calor.
- El aire que sale cede su energía térmica al aire que entra.
- El aire nuevo, ya templado, se impulsa a las estancias principales.

En invierno, el aire frío exterior se precalienta. En verano, el aire caliente se preenfría. Todo ello sin mezclar corrientes y con un consumo energético muy reducido.
Ventajas del sistema
Para el instalador y para el usuario final, los recuperadores de calor ofrecen beneficios claros:
- Ahorro energético: reducen significativamente las pérdidas por ventilación.
- Confort térmico: mantienen temperaturas estables en el interior.
- Calidad del aire: eliminan contaminantes, CO₂, olores y humedad.
- Salud: disminuyen la aparición de moho y mejoran el bienestar.
- Cumplimiento normativo: facilitan el cumplimiento del CTE y otras normativas.
- Valor añadido: elevan la categoría de la instalación y del proyecto.
Gama de recuperadores Otedisa S.L.
Los recuperadores de calor ASPIRNOVA serie RCE-EC -DP están diseñados y fabricados conforme a la Directiva 2009/125/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, conocida como la Directiva ErP, y desarrollada a través del Reglamento 1253/2014 de la Comisión. Esto garantiza que todos los modelos de la serie ofrecen una eficiencia térmica de recuperación de calor superior al 73 %.
Fabricados en versiones horizontal y vertical con capacidades de hasta 12.000 m3/h, están equipados con motores EC Inverter, una envolvente de paneles sándwich con aislamiento de 25 mm de PU o lana mineral, compuerta de bypass y doble filtración según el RITE: F7+F8 en impulsión y F7 en extracción.
Estos son especialmente aptos para la ventilación con recuperación de calor en ambientes comerciales (restaurantes, cines, teatros, oficinas, colegios …), y en general, cualquier tipo de local de pequeña y mediana dimensión.
Por lo tanto los recuperadores de calor ya no son una opción, sino una pieza clave en cualquier sistema de climatización moderno. Ademas apostar por ellos es apostar por instalaciones más eficientes, saludables y con mayor valor añadido. Con la gama de Otedisa S.L., el instalador dispone de soluciones fiables y adaptadas a cada proyecto.


